domingo, 15 de junio de 2008

Tratados de paz de la 1ª guera mundial

Tras el conflicto, se firmaron varios tratados de paz, firmados por separado entre cada uno de los vencidos y todos los vencedores, con excepción de Rusia, que había abandonado la guerra en 1917.
Al conjunto de estos tratados se le conoce como La Paz de París (1919-1920).

Versalles: Firmado el 28 de junio 1919 entre los aliados y Alemania. El imperio fue cortado en dos por el Corredor polaco, desmilitarizado, confiscadas sus colonias, supervisado, condenado a pagar enormes compensaciones y tratado como responsable del conflicto. Este tratado produjo gran amargura entre los alemanes y fue la semilla inicial para el próximo conflicto mundial.
Saint-Germain-en-Laye: Firmado el 10 de septiembre de 1919 entre los aliados y Austria. En este tratado se establecía el desmembramiento de la antigua monarquía de los Habsburgo, el Imperio Austrohúngaro, y Austria quedó limitada a algunas zonas en las que se hablaba solamente el alemán.
Sèvres: Firmado el 10 de agosto de 1920 entre Imperio Otomano y los aliados (a excepción de Rusia y Estados Unidos). El Tratado dejaba a los otomanos sin la mayor parte de sus antiguas posesiones, limitándolo a Constantinopla y parte de Asia Menor.
Trianon: Acuerdo impuesto a Hungría el 4 de junio de 1920 por los aliados en el que se dictaminó la entrega de territorios a Checoslovaquia, Rumania y Yugoslavia.
Neuilly: El Tratado de Neuilly-sur-Seine fue firmado el 27 de noviembre de 1919 en Neuilly-sur-Seine (Francia) entre Bulgaria y las potencias vencedoras.

Tratados de paz de la 1ª guera mundial

miércoles, 7 de mayo de 2008

1ª etapa de la 2ª Republica " El Bienio reformista"





La figura clave de este periodo será Manuel Azaña, líder de Acción Republicana, quien al frente de un gobierno de izquierdas que contaba con el apoyo de los diputados del PSOE en las Cortes, dirigirá el proyecto de reformas republicano.
Entre estas reformas se encontraba la reforma militar, que pretendía disminuir el exceso de oficiales que creaba problemas al estado para pagar los sueldos, y entre los propios militares ante la dificultad para ascender. Azaña aprovechó la “jubilación” masiva de oficiales para intentar limpiar el ejército de personajes sospechosos de deslealtad con la República.
La reforma más ambiciosa en el terreno económico fue la Reforma Agraria que pretendía el reparto de tierras entre los cientos de miles de jornaleros que malvivían sobre todo en la mitad sur de España. La Ley de Reforma Agraria de 1932 se basaba en la existencia de enormes propiedades (latifundios) mal explotadas o sin explotar, tierras que el I.R.A. (Instituto de Reforma Agraria) expropiaría y se encargaría del reparto e instalación de jornaleros en ellas.
La Reforma tuvo un éxito muy limitado, pues contó con la oposición de los grandes propietarios que hicieron muy lenta su aplicación, lo que unido a la escasez de presupuesto, condujo a que el número de campesinos que había obtenido tierra tras más de un año de aplicación de la ley fuese tan pequeño que hizo crecer la indignación y surgir incidentes como los de Castilblanco en Badajoz o los de Casas Viejas en Cádiz, protagonizados por jornaleros movilizados por sindicatos de izquierda, principalmente anarquistas.
Tambièn hicieron reformas educativas y reformas laborales.

Proclamación de la Segunda República

El 14 de Abril de 1931 el triunfó de los partidos republicanos dejó claro que los españoles querían un cambio radical.Alfonso XIII asì lo comprendiò y abandò España.
Un gobierno provisional formado por dos partidos republicanos proclamó la Segunda Repùblica y convoc'o para los meses siguientes elecciones generales para elegir una cortes que elaboraran una nueva constitución.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Europa en el siglo XIX


Derrota de la Francia revolucionaria, las otras potencias mayores trataron de restaurar la situación que existía antes de 1789. De cualquier forma, sus esfuerzos no fueron suficientes como para detener la proliferación de los movimientos revolucionarios: las clases medias estaban fuertemente influidas por los ideales de democracia emanados de la Revolución Francesa, la Revolución Industrial trajo otros cambios sociales y económicos, las clases bajas empezaron a ser influenciadas por ideas socialistas, comunistas y anarquistas (especialmente las resumidas por Karl Marx en el Manifiesto del Partido Comunista, y la preferencia de los nuevos capitalistas por el Liberalismo (término el cual significaba entonces algo diferente a lo que significa ahora).
Mayor inestabilidad vino de la formación de varios movimientos nacionalistas (en Alemania, Italia, Polonia, etc), que buscaban la unificación nacional o su liberación del gobierno extranjero. Como resultado, el periodo entre 1815 y 1871 vio un gran número de intentos revolucionarios y guerras de independencia. Aunque los revolucionarios eran comúnmente derrotados, la mayoría de los estados europeos se habían convertido en monarquías constitucionales (dejando de ser absolutistas). Hacia el año 1871, Alemania (victoriosa en la Guerra Franco-prusiana) se había desarrollado como un estado nacional unificado, llevándose a cabo la unidad alemana, bajo la figura del Imperio alemán, cuyo arquitecto fue Otto von Bismarck. Italia, cuyos estados también habían estado divididos, logró la unificación bajo el liderazgo de Camillo di Cavour y Giuseppe Garibaldi.
La dinámica política de Europa cambió en dos ocasiones durante el siglo XIX. La primera, tras el Congreso de Viena, y la segunda, después de la Guerra de Crimea. En 1815, durante el Congreso de Viena, las principales potencias de Europa se las arreglaron para producir un balance pacífico del poder entre los imperios después de las guerras Napoleónicas (a pesar de que ocurrieran movimientos revolucionarios internos). Pero la paz sólo duraría hasta que el Imperio Otomano hubiera declinado lo suficiente como para convertirse en blanco de los demás. Esto provocó la Guerra de Crimea en 1854 y se inició así un tenso periodo de choques menores dentro de los imperios de Europa que prepararon el estallido de la Primera Guerra Mundial.
Desde 1870, la hegemonía que Bismarck ejerció a lo largo de Europa puso a Francia en una situación crítica, obligando al país galo a reconstruir sus relaciones internacionales, buscando alianzas con Rusia e Inglaterra para controlar el creciente poderío de Alemania. De esta manera, Europa se dividió en dos, mejorando cada lado sus fuerzas militares y sus alianzas